Tras un cierto descanso eso si obligado quiero retomar el personaje de Ayrton Senna. Retomaremos la historia en 1993, cuando Senna se las volvería a ver de nuevo con su viejo enemigo Alain Prost que había firmado por Williams tras un año sabático.
En un intento de McLaren por lograr un monoplaza competitivo intento asegurar el suministro de motores Renault pero lamentablemente no pudo llegar a concretarse, con lo que McLaren se vio obligada a utilizar el motor Ford V8 aunque con unas especificaciones inferiores a las del equipo de fábrica Benetton-Ford. Aunque su falta de potencia era patente, la escudería de Woking esperaba compensarla con un chasis más sofisticado que incluyó el eficaz sistema de suspensión activa.
















