NSU Ro 80




Hoy traemos a Motor Historia, un automóvil revolucionario en su época, el NSU Ro 80, esta innovadora berlina representaría una revolución tanto estética como técnicamente hablando, donde su característico motor rotativo Wankel, se convertiría en una de sus más claras señas de identidad. Además de convertirse en el primer automóvil de la historia en comercializarse que montaba un motor Wankel de dos rotores.

El nacimiento de este automóvil, nos retrotrae los años 60, cuando el fabricante de Neckarsulm, comenzaría a trabajar en su desarrollo en un intento de mostrar al mundo su capacidad de crear un modelo de mayor tamaño y calidad que sus pequeños y robustos automóviles que eran muy apreciados entre las clases populares.



NSU presentaría su vanguardista berlina en el Salón de Frankfurt de 1967, donde el mundo podría observar por primera vez su rompedora estética que entusiasmaría tanto al público asistente como a la prensa especializada, convirtiéndose en el gran reclamo de la cita alemana. Prueba de esto, es que fue elegido Coche del Año en 1968 por la prensa especializada europea.

Lancia Delta


Volvemos, en esta ocasión, con uno de los automóviles más míticos de la historia del motor. Nos referimos al Lancia Delta, un automóvil que, en gran medida, debe su fama a su impresionante palmarés en competición; donde se impondría en reiteradas ocasiones en el mundial de rally, dejando una impronta imborrable en la retinas de los aficionados a lo largo del mundo y llegando a convertirse en un icono y objeto de anhelo para millones de personas.  
El desarrollo del Lancia Delta comenzaría a mediados de los años 70, pero no sería hasta 1979 cuando veríamos el nuevo producto de la famosa marca italiana. Aprovechando su entrada en el grupo Fiat, este tomaría como base el recientemente presentado Fiat Ritmo, del cual tomaría diversos elementos: motor, trasmisión, dirección y frenos; todos ellos debidamente revisados para las nuevas exigencias. Los motores tomados de Fiat fueron revisados por los ingenieros de Lancia, montando un nuevo carburador Weber, un nuevo colector de admisión, mejorando el sistema de escape y el encendido. El Delta, contaría también con suspensiones independientes en ambos ejes, la delantera independiente tipo MacPherson (heredada del Fiat Ritmo) y la suspensión trasera independiente, también tipo MacPherson, pero esta vez tomada prestada del Lancia Beta.


Su diseño exterior corre a cargo de Italdesign y su genial diseñador Giorgetto Giugiaro, el cual ideó un elegante compacto cinco puertas de casi 3,9 metros. Su generosa batalla de 2,47 metros le confería una gran habitabilidad interior, aunque con un hándicap: tenía un maletero de tan sólo 260 litros de capacidad. Para lograr un buen posicionamiento en el mercado, el Delta ofrecía características poco comunes en su segmento en aquellos años como las ya mencionadas suspensiones independientes en ambos ejes, opcionalmente aire acondicionado, asiento trasero plegable y divisible, volante ajustable, luneta térmica con limpiaparabrisas trasero, espejos ajustables desde el interior, limpiaparabrisas de tres velocidades o parachoques pintados a juego con el color de la carrocería y realizados resina de poliéster reforzada con fibra de vidrio, esto fue una primicia en la industria automovilística. En su desarrollo también tomaría parte Saab, ayudó en el diseño y la logística, mejorando la resistencia a la corrosión, así como un mejor comportamiento en los climas extremos, donde la empresa sueca tenía una gran experiencia.

Jean-Pierre Jabouille


Jean-Pierre Alain Jabouille, nacido el 1 de octubre de 1942 en Paris, fue un conocido piloto de Fórmula 1 de los años 70, el cual pasaría a la historia por lograr la primera victoria para la mítica escudería francesa Renault, siendo además esta la primera victoria de un motor turboalimentado en la historia de la Fórmula 1. Destacaría siempre por ser una persona seria, además de un apasionado de la técnica.

En esta aventura de la competición, estaría acompañado de Jaques Laffite al cual conocía desde su adolescencia, y a pesar de tener caracteres totalmente diferentes, nunca se habían separado desde que se conocían. Ambos llegarían a la categoría reina siguiendo caminos diferentes, Laffite probaría suerte en las pequeña Ligier, mientras que Jabouille entraría a formar parte del escudería Renault, tras un breve por diversas escuderías de la parrilla, quedando unido para siempre ligado a la revolución técnica que cambiaria la F1, los motores turbo.
 

Su comienzo en la competición sería relativamente tardios, puesto que no participaría en su primera carrera hasta que tuvo 22 años, a finales de los años 60. Sus primeros acercamientos al mundo de la competición, llegaría en 1966 en la Copa Renault 8 Gordini. También participaría en los 1000 Km de Monza y Paris con un Mini Marcos preparado por Jabouille y Lafitte. Al año siguiente, se pasaría a los monoplazas tras la compra de un Brabham de Formula 3 comenzaría a competir en el campeonato francés de Formula 3, donde empezaría a mostrar sus cualidades como piloto. Durante ese año también competiría en los 1000 Km de Paris, con un Ford GT40, pero no lograría llegar a la meta debido a un problema con la bomba de aceite.